domingo, 27 de diciembre de 2009
prememoria
Desde que alcanzan mis recuerdos el dibujo y la pintura me han cautivado, cuando de niña el más absorvente de mis pasatiempos era dibujar, copiando lo más exacto que podía las imágenes que más me gustaban .
Ahora no pretendo ni mucho menos copiar, simplemente busco el anhelado equilibrio entre mis emociones y mis razones. Razones que no son más que transmitir, con ese particular lenguaje que hablan los cuadros, un reflejo de mis emociones frente a recuerdos y vivencias personales.
Para mi el dibujo es una evolución de la escritura y, basándome en la idea de que los símbolos en las escrituras paleolíticas se concebían a partir de líneas, empleo ésta misma para sintetizar al máximo mis ideas, a través de imágenes sencillas que parecen volar en las telas superponiéndose unas sobre otras como los recuerdos cuando intentas evocarlos.
Ahora no pretendo ni mucho menos copiar, simplemente busco el anhelado equilibrio entre mis emociones y mis razones. Razones que no son más que transmitir, con ese particular lenguaje que hablan los cuadros, un reflejo de mis emociones frente a recuerdos y vivencias personales.
Para mi el dibujo es una evolución de la escritura y, basándome en la idea de que los símbolos en las escrituras paleolíticas se concebían a partir de líneas, empleo ésta misma para sintetizar al máximo mis ideas, a través de imágenes sencillas que parecen volar en las telas superponiéndose unas sobre otras como los recuerdos cuando intentas evocarlos.
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